viernes, 15 de diciembre de 2017

Mejor no emprendas nada!


En últimas fechas he tenido la oportunidad de colaborar con muchas personas en diferentes tipos de proyectos, algunos míos y otros en los que me han invitado, y de muy diversas índoles, he notado una característica que diferencia muy marcadamente a las empresas que culminan satisfactoriamente contra las que el resultado es mediano y a veces hasta frustrante para su creador, y creo que es el compromiso.
Las tendencias nuevas para educar a los jóvenes, hacen mucho énfasis en ser exitoso, en ser competitivo y en ser "Emprendedor", pero ¿es suficiente inculcarles qué sean pro-activos y emprendan sin enseñarles de fondo lo que se necesita para llevar cualquier proyecto a buen puerto?. Cuando eres joven y sales al mundo, tienes la firme creencia de que descubrirás el hilo negro, que después de tantas generaciones y millones de años de evolución, tu tienes esa idea definitiva, esa clave del éxito, eso que no se le había ocurrido a nadie de tus ancestros y que gracias a eso tienes fácil la vida que se te viene, pero ¿Qué crees?, no, no eres tan especial, todos esos jóvenes de generaciones anteriores han pensado lo mismo, han tenido esa misma idea genial, han ideado proyectos iguales o hasta mejores que el tuyo, pero no te desanimes, tu tienes una ventaja sobre ellos, la tecnológica, la inmediatez de muchos recursos, los relativamente bajos costos de realizar las cosas y algo muy importante, tienes el conocimiento universal al alcance de un par de clics de computadora.   ¿Pero entonces qué pasa?, ¿Por qué mi proyecto, ya sea creativo, productivo, personal o colectivo, no fue exitoso, bueno es más, ni siquiera se completó?.   En mi particular opinión, es porque no les enseñan a tener COMPROMISO, comprometerse no es nada fácil, ya no digamos con los demás, sino tampoco lo es comprometerse con uno mismo y sus proyectos, las ideas todos las tienen, pero la disciplina, el valor y perseverancia para llevarlos al siguiente nivel es algo de lo que mucha gente carece, ahora se acostumbra a tener todo de manera casi inmediata, ¿Quieres enviar dinero?, abres una app bancaria, 5 minutos después tienes tu giro o pago hecho, ya no tienes que pasar 1 hora de camino al banco, hacer 30 minutos fila, rellenar una ficha, gastar otros 10 minutos en ventanilla y regresar otra hora de camino, ¿Quieres investigar algún tema?, abres un navegador, accedes a Google o Wikipedia y boom tienes millones de entradas sobre un tema del cual lees las dos primeras sentencias, control+c, control+v y listo tienes una investigación hecha (de la cual no sabes nada a fondo) y te evitaste días y horas de consulta en libros, revistas, entrevistas y visitas a la papelería o biblioteca, y de lectura y transcripción a mano en papel, lo cual es increíble para los que nacieron hace más de dos décadas, qué bendición hubiera sido tener toda esa información a su alcance, pero no todo es bueno, al tener todo de manera rápida y sin esfuerzo, no desarrollaron esa disciplina para conseguir algo, no experimentaron ese esfuerzo y esa satisfacción que te da adquirir conocimiento y lograr un objetivo pequeño, y eso, creo yo, es lo que falta a los jóvenes y puede ser un gran obstáculo para alcanzar un potencial de éxito en cualquier cosa que emprenden.
Comprométanse, tener una idea no es tener un proyecto, tener un proyecto es dormir, desayunar, comer y cenar, en pos de esa idea, es invertir horas de trabajo en ello, es involucrarse en todos los aspectos necesarios y aprenderlos, investigarlo y ser poco menos que experto en cada fragmento del proceso para llegar a lograrlo, en especial si no tienes los recursos económicos para pagar especialistas profesionales en cada área qué su trabajo consista en entender tu idea y desarrollarla sin importar lo que haga falta; muchas veces tendrás que recurrir a amigos y la voluntad de personas que quieran ayudarte, y ahí especialmente  es donde tendrás que comprometerte más, no puedes delegar completamente y esperar que los demás pongan más empeño en tu propia creación qué tu mismo, si citas a alguien a una hora tu debes estar antes, si empeñas tu palabra en hacer algo, cumple con creces, haz todo lo que esté en tus manos por facilitar el trabajo a quien te este ayudando y realmente involúcrate con el resultado, no puedes dejar todo a alguien más, porque nadie más sabe como es finalmente tu idea y el resultado que esperas más que tu, sí alguien más esta dejando de hacer cosas importantes para ellos para contribuir contigo, tu debes ser recíproco, si el otro pone 3 horas tu pones 6, así es el compromiso con tus proyectos, el líder del equipo eres tú y debes poner el ejemplo y eso será clave para motivar a los demás. 
Debí reconocer que al final del siglo XX, cuando el internet y tener computadora se comenzaba a volver algo cotidiano, pensé que a partir de entonces, todo el esfuerzo que la gente había puesto antes por aprender algo, se iría a la basura y que ahora todo mundo sería igual de exitoso y sabio, pero no contaba con ese pequeño detalle de la cultura y hábito del esfuerzo, y ese por desgracia no se puede descargar de la nube, así que el éxito de,una empresa seguirá siendo privilegio de los tenaces qué dediquen y quemen sus sesos y con la nueva ventaja de tener todo un mundo de información a su disposición, a final de cuentas parece ser que de verdad nada es fácil en esta vida.



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